Había pasado una semana, Bill seguía en casa, pues tenía negocios y papeleos por firmar, el quería irse a un Hotel, pero Landon seguía insistiendo en que se quedara ahí, Dania se había sentido extraña los últimos días, algo no cuadraba, no quería ponerle atención, solo disfrutaba cuando ella y Landon lo hacían. El castaño se había salido, Dania se quedó en casa con los niños y Bill, pero salió a comprar a la farmacia, algo que le estaba preocupando, cuando llego a casa, se fue a la cocina —Qué hermosa te ves con ese vestido, ¿qué traes en la mano?—preguntó el ojiverde llegando a la cocina —Ahh.... esto no es nada—puso su mano detrás de ella, fingiendo que nada pasaba —¿Que tienes Dania?—Bill se acercaba a ella lentamente —Nada Bill, no tengo nada, dime ¿dónde están los niños? —Están c

