Ese abrazo había durado demasiado, Landon tomo el impulso de alejarse, ella lo miraba, realmente no sabía lo que estaba pasando, sin pensarlo más se fue directo a los labios del castaño, sus labios jugaban, sintiendo el placer de uno al otro, como si todo lo que los rodeara no importara, solo eran ellos en ese momento, disfrutaban del momento, de las caricias, era un momento mágico hasta que el teléfono de Landon sonó —Yo..... yo Dania, lo siento, esto jamás debe pasar, ya no—este se apartó tocando sus labios un tanto rojos por el contacto que tuvo con la chica, el bajo la mirada estaba demasiado avergonzado por lo que hizo, ¿como hacerle eso a un amigo? Ella no dijo nada, Landon se levantó del sillón y se fue a la habitación que Dania le había asignado desde anoche, entro a la habitació

