—¿Qué? No, no sé porque piensas eso—Bill sonrió de lado, pero sentía que la sangre se le iba a sus pies —Tu traías la pistola de papá—el ojiverde bajo la mirada a sus manos —Fue porque...... porque él quería......—fue interrumpido por la llegada de Landon —Bill debemos irnos, Dania debe estar esperándote—tocó su hombro y tenía un semblante agotador —Bien, ammm William, yo espero que pronto pueda verte, me gustaría que vivieras conmigo—el ojiverde tocó su cabeza —Está bien Bill—la trabajadora social se acercó y se llevó al niño Bill lo miraba irse, sentía un nudo en su garganta, el niño giro a verlo de nuevo y corrió a abrazarlo, Bill no pudo contener el llorar por el pequeño. Camino a casa fue bastante silencioso, ninguno de los dos emitía una palabra, a decir verdad aún se mantenían

