—Esos son asuntos que no te importan—hablo enfadado el ojiverde —Me importan porque Dania me interesa, todo de ella—dijo retador —Pues vete olvidando de eso, porque ya no la volverás a ver—sentía sus mejillas arder —No me puedes impedir eso, ella es la que decide—Landon se sentía tenso —Tú solo eres un repugnante ser vivo que viene a joder la felicidad de mi esposa y la mía—el ojiverde caminaba hasta estar más cerca de él —Tú lo que tienes es miedo, ¿no? De que ella se vuelva a enamorar de mí—Bill, lo sujeto de la camisa —Eso jamás pasará, ella es mía, tú solo eres un idiota oportunista—ambos se miraban con intensidad —Por favor, señores, estamos en un hospital, mantengan la postura o les pediré que se marchen—se acercó una enferma y se separaron —Es mejor que ya te retires—dijo el

