—¿De verdad quieres que esté aquí Dania?—ella sujetaba aún su muñeca, este la miraba fijo, necesitaba mantener su mente fría, dejar aún lado esos sentimientos —Si Landon, eso es lo que yo quiero—ahora entrelazaba su mano con la de él, el sonrió, pero alejo despistadamente su mano a la de ella —Haré lo que tú digas bella Dania—él sonrió, se sentó junto a ella y besó sus nudillos Ambos se miraban fijo, ella sonreía y él también, el castaño miraba que esta observaba sus labios, con deseos de sentirlos de nuevo, pero no estaba bien, ella se estaba acercando poco a poco, Dania estaba tan concentrada en el que perdió la noción, solo lo veía, se aproximaba a los labios de él, Landon no hacía nada, se quedó quieto —Mami.....—escucharon la pequeña voz que provenía desde las escaleras —¡Brookly

