Dania entrecerró los ojos, algo le ocultaba el castaño, ¿por qué no quería decirle las cosas con más claridad? Trataba de decirle que le dijera la verdad, pero este cambiaba de tema, no se sentía muy cómodo el castaño con que ella insistiera tanto —Landon ya basta, deja de evadir mi pregunta y dime ¿qué es lo que sabes?—esta tomó de sus manos con el ceño fruncido —Dania, de verdad no sé, hay tantas cosas que Bill me ha contado en secreto, no puedo estar divulgando—ahora sonaba serio —Pues dime todos sus secretos—él se paró del sofá, paso sus manos a la cadera y suspiro —Lo siento, pero no puedo, te quiero Dania, pero no puedo hacerlo—ella molesta, tomo sus cosas y se encaminó a la puerta —Gracias por aceptarme en tu casa—el castaño, la sujeto del brazo —Lamento no poder ayudarte esta

