—Responde Landon, ¿hablabas con Bill?—ella lo miraba con sus ojos cristalinos, parada a mitad del jardín, a una corta distancia del castaño y de sus hijos —No.....no linda, era un viejo amigo—este sonreía nervioso fingiendo que nada pasaba, no sabía si era lo correcto ocultarlo, se sentía entre la espada y la pared —¿Me lo juras?—ella se hincó para estar a la altura de él y de Ethan, acariciando la mejilla de su hijo —Lo juró—por dentro se sentía mal, soltó un bufido, alzó su mano, pero con la otra cruzaba los dedos —Bien, dime, ¿cómo se han portado mis hijos?—pregunto ella limpiando unas lágrimas que había salido, contemplaba bien a sus hijos —Excelente, ellos están increíbles, son un encanto, Dania, en verdad se portaron bien, son unos niños increíbles—él sonrió al mirar a Brooklyn,

