5 meses después El ojiverde tenía a sus grandes amores, quienes vivían con él en Suiza, eran la alegría de la casa, los padres y hermanos de Bill adoraban sin duda alguna a Brook y a Ethan, además se integraba a la familia William, Bill al fin había logrado obtener la custodia total del niño, William amaba estar con él y con los niños. Bill había conseguido empleo en Suiza para una serie, por suerte había terminado de grabar las películas que tuvo pendientes en Nueva York —Dios, estos niños de ahora tienen demasiada energía, ¿no lo crees?—pregunto Irina con una gran sonrisa acercándose al ojiverde —O tal vez tú ya estás vieja—dijo burlón y recibió un pequeño golpe en el brazo —Si me permites recordarte, el que es más grande, aquí eres tú—la chica bebía de una limonada, limpiaba el sudo

