El momento resultó muy incómodo, Bill estaba parado en la puerta fulminando con la mirada a Paul, quien se encontraba sentado junto a Dania, quien tenía a Ethan en brazos —Hola Bill.....—rompió el silencio Dania —Que hace.......¿cómo estás, Dania?—intento calmarse y dejar de mirar mal a ese tipo —Me tomé la libertad de venir a ver a Dania y a tu primogénito—miro a ambos, mostrando una sonrisa cínica —Si claro, pues qué bueno, veo que ya estás mejor, ¿qué no estabas muriendo?—pregunto con tanta incredulidad el ojiverde —¡Bill!—exclamó apenada la chica —Está bien Dania, está bien, tiene razón, pues ya me he curado, estoy mejor—él se señala muy orgulloso —Genial, ahora si me disculpas quisiera hablar contigo—el ojiverde fingió una gran sonrisa —Por supuesto Bill, está bien—él miro a

