CUATRO DÍAS DESPUES: REINO FAE- MYSTRALYS Las alas de Adonys se agitaban con desesperación mientras seguía de cerca al comandante de la guardia de los caballeros reales del rey Evren. —Comandante, ¡escúcheme! —exclamó el pelirrojo sintiendo cómo la frustración crecía en su pecho con cada palabra que parecía caer en oídos sordos. El aire frío de la noche golpeaba su rostro mientras volaba, pero apenas lo notaba, consumido por la urgencia de detener lo que consideraba un error garrafal. A su alrededor, los caballeros se afanaban en sus preparativos, ignorantes de la verdad que les aguardaba. El tintineo de las armaduras doradas y el murmullo de órdenes llenaban el aire con una intensa sinfonía guerrera, mientras se alistaban para una batalla que jamás ocurriría. Lo que ellos no sabían,

