Danna. Aunque no quería darle la razón al ruso arrogante, estás tres semanas de incursión de sexo a su lado fueron las mejores de toda mi vida. No sé que tiene, pero con él experimenté poses sexuales, uso de vibradores de todo tipo, me ha atado e inmovilizado en la cama, ha hecho de mi cuerpo lo que quiso y lo peor de esto que en vez de sentirme avergonzada o humillada generaba los efectos contrarios porque empezaba a gustarme sus juegos. Él solo me pidió que tenga la mente abierta a cualquier cosa, a veces me cuesta pero cuando el placer inunda hasta mis pensamientos no hay nada más que hacer porque en ese momento solo quiero más y más de lo que él te da. Está semana se que era momento de entrar al infierno, expectativas tengo muchos, pero no quita el miedo a lo que me puedo encontrar

