Perdí la cuenta de la cantidad de orgasmos que le saqué a la testaruda, la mujer llevaba más de diez años sin sexo y su cuerpo con tan solo una caricia respondía de una maravillosa forma, es tan sexy, afrodisíaca que no tiene idea, tal vez enfocarse en solo ser madre se olvidó del pequeño detalle que es una mujer joven, que si quisiera podría tener a cualquier hombre en su vida y debería de disfrutar de estos placeres que son lo más maravilloso. Estuvimos seis horas continuas teniendo sexo, me gusta que sea fácil de moldear, porque todo lo que le pedía o enseñaba no encontraba quejas sino que se aventuraba a explorar cada una de esas nuevas posiciones sexuales que le había enseñado a lo largo de la madrugada. Creo que ella será una buena alumna en el infierno. — Iván te llevará a tu hab

