Danna. Se me es imposible poder conciliar el sueño, sobre todo después de su llamada. Solo escuchar la voz de Dieter y su forma de decir que me sacaría a los niños me tenía en un estado de alerta y miedo que no sabía para donde disparar, mis hijos dormían en esa gran cama mientras los observaba con atención, atenta a que nadie quiera entrar a esta habitación para sacarme a las dos personas más importantes de mi vida. ¿Paranoica? Si lo estaba porque sabía de lo que es capaz el psicópata padre de mis hijos, fuí testigo de las atrocidades que hizo, no solo él sino su loca y asquerosa familia, llamar al neuropsiquiatrico donde Alana estaba internada para que solo me confirmen que había muerto por una ingesta indebida de medicamentos ponía todo más de cabeza porque Dieter no iba con juegos,

