Aunque mis horas de sueño eran pocas igual había trabajado toda la noche buscando las demandas en contra de la familia Koch, tener mejores medios y conocidos hacían más fáciles las cosas porque a primera hora de esta mañana era el titular de todo el mundo sobre el rescate de más de doscientos mujeres en burdeles clandestinos en manos de Salvador Koch, el jodido viejo que ponía entre las cuerdas a la testaruda para sacarle a los niños. Con un prontuario como el que había salido a la luz era imposible que la justicia le otorgue la tutela a ese hombre además averigüé que parece que su hijo no está tan muerto como dicen, lo tiene bien escondido y debo poner a mis hombres a rastrear a ese desgraciado que jodió también la vida de muchas mujeres. Ahora me acordaba de la historia de Danna Poissón,

