00 - El inicio de todo
Un grito ensordecedor llegó hasta mis oídos, dañando mis tímpanos y haciendo que cayera de rodillas mientras sujetaba mi cabeza intentando cubrir mis oídos. Traté de ponerme de pie, pero fue en vano, ya que un segundo grito se abrió paso en el aire.
Intento alejarme para dejar de escuchar esos gritos que me han hecho tanto daño, pero fue cuando escuché, esa voz en mi mente.
"Ayúdenme por favor".
Aún un poco sorprendido y en contra de mi voluntad camine en la dirección de donde resultaron los gritos, encontrándome con un fuerte olor a sangre que venía de las afueras del bosque. Seguí caminando hasta llegar a la carretera y encontrarme con una imagen terrible.
Un auto estaba volcado, y el olor a sangre era cada vez más fuerte, aquel lugar era de donde probábamos los gritos, de donde vino aquel suplica por ayuda.
Corrí hacia el vehículo y lo observé atentamente, viendo como una mano sobresalía de debajo de este y se movió lentamente, tratando de sujetar algo para poder salir de su encierro debajo de esa jaula de metal. Rápidamente me agache para ver a la persona que desesperadamente determinado de salir del auto, y me fije en que era una chica que respiraba débilmente, y se quejaba constantemente, haciendo acopio de las últimas fuerzas que le quedanban para intentar salir de su encierro.
—¡Mierda! —Exclamé — ¿me puedes escuchar?
Ella no hizo nada, haciéndome dudar si había hablado lo suficientemente alto. Pero entonces vi como su mano se detenía, y como su respiración se hizo mucho más lenta de lo que ya se enfrentan, entendiendo así, que estaba muriendo.
Con una mano levante el auto, y con la otra jale a la chica hacia afuera sintiendo un escalofrío que grabó mi cuerpo cuando la toque. En cuanto logre sacarla completamente tome su mano, intentando apaciguar un poco del dolor que estaba sintiendo en estos momentos.
—Tranquila, te voy a ayudar. Todo va a estar bien. —Dije, mientras soltaba un gruñido cuando un poco de su dolor paso a mi cuerpo.
Lentamente ella abrió sus ojos dejándome observar aquel color gris tan hermoso y extraño en su iris, mientras que una pequeña y débil sonrisa se formó en su rostro.
—Gr..Gran..gracias — susurró, mientras cerraba sus ojos.
-¡No! Espera .... abre los ojos, no puedes morir, ¿me escuchas? Mantente despierta.
La levante en brazos y empecé a correr en dirección al hospital. Tenía que llegar pronto o ella moriría.
Una vez cerca y con la entrada de este en mi campo de visión acelere el paso, y una vez hube llegó empecé a gritar por ayuda.
—¡Alguien que me ayude! ¡Va a morir!
Rápidamente varias enfermeras se acercaron, quitándomela de los brazos y recostándola en una camilla
—Joven, ¿Qué deberían? —Me preguntaba una de ellas, mientras arrastraban la camilla hacia algún lugar que desconocía.
No sé, yo solo la encontré, su auto estaba volcado y ella estaba tirada en el suelo, así que la trayectoria lo más rápido posible. Ella va a estar bien ¿cierto?
—Por ahora no podemos garantizar nada, pero no se preocupe. — dijo, mientras clocaba una mano en mi hombro comprensiva, y entonces respondió a hablar — Joven, necesitamos que nos dé su nombre.
Y con un nivel de asentimiento de cabeza respondeí.
—Ethan Parrish.