36 Cuando regrese a estudiar, la noticia de que Chad y yo éramos parejas se había extendido por cada pequeño rincón haciendo insoportable cargar con las miradas de todas las personas. Algunas de sorpresa, curiosidad, burla, peña, enojo. La mirada que más pesaba era la de él. No, la de Chad no, la de Ethan. Aún no recuerdo su voz suplicante aquella noche pidiéndome que no sea un Chad ... pero aún así lo hice. Aún no tengo muy claro que me impulsó a hacerlo, pero si tengo claro que lo digas posteriores a esa noche fueron casi perfectos. Chad y yo vivíamos en nuestra pequeña burbuja de felicidad. Parábamos en mi casa, ya que no queríamos que yo me cruce con cierta persona, y por queríamos que me refiero solo a mi. Él hizo de todo por verme sonreír, no había cosa que no intente. Me había ol

