38) No había podido pegar un ojo en toda la noche. Cada vez que los cerraba solo perdieron a Ethan y Chad. Era, en un punto, irritante. Ya no lo aguantaba. Me quería cortar la cabeza. Un fuerte ruido proveniente del piso de abajo me hizo levantarme de la cama. ¿Mamá está despierta ... a las tres de la mañana? Baje las escaleras con cuidado, el ruido venía de la cocina. Abrí la puerta y mamá se sentó preparando una taza de quién sabe que. —Mamá ... ¿Por qué no vas a dormir? —Le pregunté acercándome a ella. No puedo ni cerrar los ojos — Le iba a contestar cuando una carraspeo me hizo voltear alarmada. —Lamentó interrumpir su momento — Raeden se miró mirando hacia nuestra dirección. Sus ojos, normalmente negros, estaban brillando de un color turquesa —Tengo que llevármela— Le dije seña

