9
Jayden, Jayden, Jayden.
Su nombre se repite a cada segundo en mi cabeza. Ethan había dicho que tenían que esperar al día siguiente para agarrarlo y aquí tenían. Buscándolo.
¿Como era posible que Jaydentrate de matarme? ¿Como es posible que el Acónito exista? ¿Por qué alguien trataría de envenenarme con acónito? ¿Entonces los lobos existen? ¿Soy un lobo? ¿Por eso el acónito me hizo daño? ¿Voy a morir? ¿Van a matar a Jayden?
—Dios. Cálmate Tus latidos van muy rápido — Austin, Quien estaba a mi lado, Abrió la puerta del auto y bajó de un salto — Vamos, Date prisa.
¿Van a matarlo? —Él se quedó callado.
—Queremos saber por qué te hizo eso — El se encogió de hombros — De alguna extraña manera Ethan y tu ... pareciera que se habían visto desde antes.
-¿What?
-I don't know. Es lo que yo siento. No significa que el resto sienta lo mismo pero ¿Por qué confiar en nosotros cuando recién nos conocemos? —Yo me encogí de hombros.
—Solo ... algo me dijo que tenía confianza en ustedes — Él asintió.
No tengo nada contra ti, quiero ayudarte. Siento que no estoy contando la historia completa ... ni a ti — Bajamos del carro y nos encontramos con Chad y uno más.
¿Qué es el? —Le pregunté a Austin.
—Sean. Él es Sean. Vamos, debemos encontrar a Jayden.
¿Y en donde lo encontramos exactamente? —Les dije.
—En su casa. Sus padres salen todos los multas de la semana así que debe estar solo él —Fruncí el ceño entonces nos acercamos a una puerta la cual Chad pateó y esta se abrió —¡JAYDEN! ¡SABEMOS QUE ESTÁS AQUÍ!
—Chad...siempre es un gusto que ingreses a mi casa de esa manera. Es la quinta puerta que me rompes. ¿A que se debe esta vez?—Al parecer Jayden ni me había visto.
—Una amiga. La estás envenenando con Acónito—Jayden se quedó mirándolo—¡No finjas, Jayden! ¡¿Por que estás envenenando a Cassandra?!
—¿Cassandra? ¿Cassidy? ¿Envenenándola? ¿Con Acónito? Chad, Yo no le estoy haciendo nada a Cassidy—Chad se acercó a él entonces Jayden soltó un rugido y al abrir la boca mostró unos enormes colmillos.
—Ella ha consumido cuatro frascos de pastillas enteros y estaba empezando un quinto. Esas pastillas estaban llenas de Acónito. Su amiga, Dijo que fuiste tú el que recogió las pastillas y en ese momento pudiste cambiar los frascos dándole los de Acónito—Jayden volvió a rugir entonces los ojos de Chad brillaron intensificando el color morado.
—Yo no le hice nada. ¡Ella me salvó Jayden! Fue su toque...cuando me tocó sentí que el dolor se me iba entonces me dejo en un hospital que claramente no me ayudó en nada pero ella...fue ella. Ella me salvó. ¿Por que voy a querer matar a alguien que me salvó la vida sin pedir nada a cambio?—Chad empuñó las manos entonces sus uñas empezaron a cambiar por garras.
—¡NO!—Grité y corrí colocándome delante de Jayden—Chad, No voy a dejar que lo lastimes.
—¿Qué? Quítate de ahí Cassandra.
—¡No! Tienes garras. Tus ojos brillan. Sabes sobre Acónito. Eres un hombre lobo ¿No?—Él me quedo mirando en silencio—¿Y quien es él?
—¿Quien es quien? Estamos todos aquí
—¡El que esta debajo de las escaleras!—Ellos se quedaron mirando entonces Austin se acercó a ver cuando algo salió disparado hacia mí dejándolo en el suelo—¡AH!
—¿En donde está el Alfa?—Presionó mi cuello entonces solté un gritó y lo golpeé—¡Voy a matarte, Cassandra Hale! Y lo mejor de todo esto...es que nunca sabrán quién fue.
Me soltó entonces caí al suelo. Chad se me acercó y yo lo quede mirando a los ojos.
—Eres un lobo. Él es un lobo también. Todos son lobos—Mis ojos se llenaron de lágrimas y el me agarró—Cuando dije que quería que mi novio sea un lobo...jamás quise que se salgan de teen wolf.
—Respira Cassandra, Respira.
—No puedo—Mi cabeza empezó a doler entonces todo se volvió n***o.