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626 Palabras
5  ¿Qué me está pasando? —Pregunté al ver el líquido n***o que salía de mis labios. —Estas muriendo — Se encogió de hombros entonces traté de moverme pero mi cuerpo no me respondió. —Ayúdame — Suplique tomando su mano pero la soltó —¡Por favor! ¡No me dejes morir así! —Tu fuiste la que dejo que esto pasara. Nada de esto debe pasar, Nada — Agarró mi cabeza y la pegó contra la pared. Volví a botar más líquido n***o entonces la cabeza me dio vueltas y caí al suelo. Me volteó entonces jaló de mi cabellos —Solo ... no le digas nada ...— Supliqué — No le digas nada ... ¿Decirle a quién? —Preguntó frunciendo el ceño y levantando mi cara —¡¿Decirle a quien ?! ¡Habla! No le digas que tú me hiciste esto, Él te va a matar. Todos lo harán — Sonrió entonces todo se volvió completamente n***o.  Al momento en que me levante sentí como todo mi cabeza comenzó a dar vueltas. Estiré mi brazo y tomé el vaso con agua que estaba y agarre el frasco con las pastillas. Saqué cuatro y yo las metí a la boca. Me puse de pie y camine despacio hasta el lugar en donde estaba mi ropa. Aún no terminaba de sacar todo de las cajas, Solo había sacado un poco de ropa pero el resto sigue guardada. —¡FECHA PRISA CASSIDY! —Rodé los ojos y me metí al baño. Me asee y cambie de ropa para después coger mi mochila y bajar las escaleras. -¡Mamá! ¡Si dejaras de gritar como una historia podría hacer las cosas con calma y no como si estuviera corriendo una maratón! —Ella alzó una ceja — Lo siento. —Se que la primera reunión de padres se acerca ... Espero que no hayas hecho nada. Son los primeros días — Le sonreí. —Nada de nada—Cerré los ojos al sentir un hincón en el pecho—Me tengo que ir mamá. Suerte en tu trabajo. —¡Busca amigos Cassidy!—Entré al auto y empecé a manejar hasta la escuela. Cuando bajé y vi a Lya prácticamente corrí hacia ella esperando que tenga algo más fuerte que esto. Me había acabado todo el frasco ayer y el dolor seguía aumentando. —¡Lya! Lya me dijiste que tenías algo más fuerte...necesito algo más fuerte. Si quieres te puedo pagar...pero necesito algo más fuerte—Ella me sonrió. —No necesitas pagarme, Esto es una manera de pedir perdón por el mal momento que te hice pasar el otro día—Sonrió. Abrió su maleta y me saco tres frascos de diferentes colores. —¿Qué son?—Ella volvió a sonreír. —Este rosado es para los dolores de cabeza. Este celeste es para los dolores del cuerpo y este verde...Este es el mejor. Este verde te ayuda a dormir cuando tienes mucho dolor y nada lo calma—Dejó los tres en mi mano. —Gracias—Guardé los frascos y ella cerró su casillero. —Cuando quieras—Me dedicó una sonrisa y se alejó de mi. Me apoye en su casillero al sentir como si martillaran mi cabeza. Las manos empezaron a temblarme y con gran dificultad logre abrir dos de los frascos. Metí un puñado de pastillas a mi boca y de mi mochila saque la botella con agua para poder pasarlas. —Cassidy—Guardé los frascos rápido y me giré para ver a Drew—Hola...¿Tienes un minuto? —Si, Claro—Nos alejamos un poco entonces él sonrió—¿Que ocurre? —¿Crees que hoy puedes venir con nosotros?—Yo fruncí el ceño—Es que creemos...creemos qué hay alguien peligroso en la escuela. —¿Alguien peligroso?—Pregunté y reí—Lo más peligroso qué hay en esta escuela son los profesores con mal genio. —Está Bien te diré la verdad. Quiero almorzar hoy contigo...¿Crees que hoy podríamos almorzar juntos?—Yo lo quede mirando y luego solté una carcajada. —Claro. Nos vemos en el almuerzo—Me giré para entrar al aula entonces un dolor en la espalda me hizo detener. Metí la mano al bolsillo y saque nuevamente el frasco de pastillas. No creo que el frasco me dure mucho.
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