La vida es una mierda. No siento mi cuerpo, mi vista es borrosa y lo único que logro detallar son pequeños destellos de luz. El silencio es abundante a pesar de un molesto "bip" que se repite continuamente. Trato de moverme pero un grito ahogado se escapa de mis labios al sentir una corriente de dolor inundando mi cuerpo logrando que me quede completamente inmóvil, parpadeo varias veces tratando de aclarar mi visión, me cuesta un poco lograrlo pero en cuanto lo logro miro detalladamente mi alrededor. Tuve que haber deducido mucho antes que estaba en un hospital, no creo que en el cielo me den latigazos de dolor internos, y dudo que en el infierno haya tanta luz. —¡Te dije que lo vi moverse! —oigo exclamar a mi madre a lo lejos, seguido de ello puedo oír sus pasos acercándose—. Oh, Kil

