Henry, se detuvo en silencio en la puerta principal, ya que ese día Jennifer tenía consulta médica. Mientras esperaba pacientemente, entro Jennifer, al salón con su bolso y se ajustandose el vestido en la parte superior de los senos ya que estos se encontraban grandes por el embarazo. Henry vió que no llevaba la pulsera y entendió que él regalo escogido con amor y con delicadeza fue rechazado, esto le partió el corazón a Henry, pero era de esperarse. Cualquier mujer se hubiera puesto feliz, si cualquier. Pero Jennifer no era cualquier mujer, no se dejaba impesionar tan fácil. Desde entonces, volvió a comenzar el ghosthing. El de Jennifer, en su opinión, estaba alimentado por la ira y el resentimiento, mientras que el suyo se debía a la impotencia. No había forma de que ella le fuera a perm

