Me levanto sintiéndome mejor, no al cien por ciento pero si mejor. Bastián no está a mi lado, me levanto extrañada, ya que es sábado y siempre está a mi lado al despertar. Camino al baño buscándolo y me asombra el no encontrarlo. Me cambio con un vestido sencillo, tal vez se fue con los niños, voy a si habitación pero siguen dormidos sin Bastián en la habitación. Bajo las escaleras, escucho risas y las sigo, llegó al comedor para descubrir a mi esposo con visita, Axel, y una pareja más. Mierda. Estoy por aparecer cuando el grito de uno de mis hijos me hace regresarme, subo rápido la escalera, al llegar a su cuarto veo a mi pequeño Ares de pie junto a la cuna de Félix, mi niño no deja de llorar tiene su manita atorada entre los barrotes de la cama, y Ares intenta ayudar. Me acerco y le

