Escucho la puerta abrirse y luego cerrarse, Axel se fue a ver qué cenaba, así que creo que es él. Me quedé dormida hace unos minutos por lo cual estoy consciente un poco. Siento unos labios en mi mejilla y me doy la vuelta, pero después... El perfume lo delata. -Sabes que no debes de dormirte en la sala-me susurra y sonrió. -No estaba el ogro mayor-abro los ojos... Cuando la puerta se abre nuevamente. -Espero y no regreses esto-me río porque el pobre a salido como tres veces por cena. Y mi bebé se reusa a cenar. -Yogur con frutas y...-se queda estático al ver a Bastián sentado a mi lado. -Ni de chiste me voy a comer eso-apunto a la bolsa de comida china que lleva en la mano. -¿Quién te dijo que es para ti?-me da la otra bolsa y el olor me produce ascos. -¿Qué es?-le pregunto y se

