Emilia Aguilera Luego de lo que pasó, de mi reacción, de que Ethan cruzó la puerta de mi casa hacia la salida... diferente a lo que creen, sentí un vacío impresionante, un nudo en mi garganta, unas ganas inmensas de llorar. Que me tragué claramente y me fui corriendo. En mi habitación di vueltas caminando de un lado a otro tratando de tener el impulso ahora de salir corriendo a buscarlo y cuando por fin me decido a abrir la puerta me encuentro a mi padre afuera de mi habitación con una cara, una que nunca había visto antes de enojo, de decepción, se acerca a mí y me da una cachetada, una que ni en mis peores travesuras de niña me había dado. — Estoy tan decepcionado de tí, pensé que había criado todo este tiempo a una mujer valiente, a una mujer decidida t no a una cobarde. ¿Qué signi

