Amberlie se sentó en su cama, y suspiro, ni si quiera recuerda como había llegado al apartamento de Caleb, pero lo había hecho, y ahora debía irse. Ya había pasado el mes, y el día de mañana podía ocupar nuevamente su apartamento, ella no se creía capaz de estar en el mismo espacio que Caleb durante un día más. Su ánimo y sus pensamientos de no querer verle durante un tiempo sigue presente. Tomo sus cosas y las metió en su bolsa, aquella que había traído el primer día, debía apurarse, ya que Caleb podía llegar en cualquier momento. Se apresuro y una vez se aseguro de que todas sus cosas estaban en la bolsa, salió del cuarto. Amberlie se acercaba a la puerta de la entrada y estaba apunto de irse, si no fuera porque alguien más la abrió desde el otro lado, Amberlie e quedo quieta en su lu

