Lo que restaba de la fiesta Caleb estuvo en la terraza conversando con Sara. Se conocieron hace unos minutos, pero parecían dos viejos amigos que tenían años sin verse y se ponían al día. Todo iba bien, si no fuera por que la abuela de Caleb salió a la terraza y los vio a ambos. —Buenas noches —Saluda. Sara a veces se sentía muy intimidada estando cerca de esa mujer, por lo que prefirió retirarse. —Me retiro, que pasen buenas noches —Se despide dejando la terraza. Caleb quería decirle que no se fuera, pero la mirada de su abuela sobre el se lo impidió, por lo que prefirió dejarlo así. —¿Qué crees que estas haciendo? —Le pregunta. —No sé de qué hablas —Le responde. —¿Intentas seducir a Sara? —Le pregunta — ¿No tienes suficiente con tu amante? La secretaria esa. Caleb suspiro, pero n

