Capítulo 3

1535 Palabras
Narra Melissa Llegué a casa y cuando llegué mi pequeña Ariana ya estaba dormida, Andrés fue a una fiesta, aún recuerdo cuando yo me escapaba de casa de mamá para ir a fiestas, el no tiene la necesidad de hacerlo, hemos trabajado en una relación de confianza para decir las cosas, es un muy buen muchacho no me a dado problemas, hasta la fecha todavía no tiene muy buena comunicación con mamá, pero se que algún día va a dejar todo de un lado y se llevará bien con ella. - En que piensas niña, deberías ir a dormir - Elena apareció con una taza de chocolate. - en cosas de los años - le contesté mientras me quitaba el abrigo - hay mi niña, a veces es bueno soltar algunas cosas, tu eres una mujer muy fuerte, puedes superar todo lo que se te ponga enfrente, todavía recuerdo aquella tarde en la que te conocí, estabas tan asustada - una dulce sonrisa se formó en sus labios. - Sí, recuerdo estar sentada en las escaleras, tu me ayudaste a levantarme, tenía en ese entonces siete meses de embarazo lo recuerdo perfectamente - tome mi taza de chocolate entre mis manos. - lo sé cariño, eras una mamá primeriza y asustada, jamás dijiste quien era el padre de la bebé - quiso indagar - él...... él...no vale la pena hablar de eso - mi sonrisa se esfumó. - siempre dices lo mismo, el día que necesites hablar de eso sabes que te escucharé, ahora sí me disculpas cariño iré a dormir - me abrazo dulcemente y se fue. Elena es como una abuelita es muy dulce y consentidora, adora a Ariana, Andrés compartió mucho con ella mientras yo trabajaba y estudiaba, claro que yo siempre estuve pendiente de él para todo. Dejé de pensar tanto fuí a darle un beso a mi pequeña y después me fui a dormir estaba agotada. No se exactamente cuánto tiempo había pasado, pero unas fuertes risas me despertaron provenían del pasillo, me levanté de la cama, salí de la habitación y busque la puerta principal, cuando asome mi cara por el pasillo allí estaba Derek con una de sus chicas del momento. - Derek cállate, no me dejas dormir- le dije lo más bajito que se podía no quería molestar a los irritantes vecinos. - Mi pequeña ardilla allí estás, ven y dame un abrazo - se acercó y me abrazó estaba más que ebrio, estaba en el límite de que en cualquier momento perdería el conocimiento. - ¿y tu quién eres perra?- es increíble que lo preguntará ella que lleva un vestido que no deja nada a la imaginación. - tu no le hables así a mi ardilla, sabes que mejor lárgate - Derek se hiba a caer así que pase uno de sus brazos por mi cuello, lo recosté sobre mi para que no cayera al piso. - sí así lo quieres me voy, en fin ni eres tan guapo - se largó echando chispas por todos lados. - vamos Derek voy a llevarte a tu departamento - Elena salió a ver que ocurría - Lo voy a llevar a su cama ya regreso - intenté buscar las llaves de Derek en su pantalón. Cuando por fin las encontré, abrí la puerta y empezamos a caminar hacia adentro, cerré la puerta. - bebiste demasiado ¿No te parece?- - ¿Estás molesta conmigo?- hizo señas con su mano para que me sentará junto a él. Pero son las tres de la mañana y quiero dormir así que lo lleve a su cama. - Duerme Derek mañana tendrás una resaca horrible y digamos que te la mereces por ser un idiota - - pero así me quieres y no lo niegues porque sé que es cierto, te diré un secreto - - dime qué no asesinaste a alguien y todo estará bien - me miró extraño y divertido. - claro que no, pero alguien debería asesinarme después de esto - - ¿después de que?- Se acercó a mí tomó mi rostro y me beso rápidamente, yo estaba sorprendida ni siquiera supe que hacer una roca no era nada a la par mía, madre santa creo que tal vez estoy drogada, esto debe ser una alucinación. - tu me gustas Melissa- lo dijo y automáticamente cayó a la cama y se quedó dormido Voy a culpar al alcohol, por esta estupidez que acaba de pasar el tomó de más eso es todo, y creo que todo el mundo a hecho alguna estupidez estando ebrios y no digan que no porque sé que todos hemos sido en alguna ocasión ese amigo mala copa a la hora de tomar alcohol, así que eso debe ser todo, no voy a decir más al respecto. Salí para ir a mi departamento, pero nadie me abrió la puerta, creo que Elena se quedó dormida, no me quedó de otra que regresar al departamento de Derek, me recosté en el sillón y me quedé dormida. - ¿Que haces aquí Melissa?- Derek estaba parado frente a mí. Me sacudió para despertarme tenía el típico aspecto de una espantosa resaca, pero se lo merece es el idota más grande que e conocido y nadie lo mando a tomar de más. - déjame dormir idiota, ¿Que hora es?- me senté en el sillón. - Son las seis de la mañana, no grites me duele la cabeza - se toco la cabeza y se dejó caer en el otro sillón. - te lo mereces por ser un gran idiota Derek, anoche venías en compañía de una de tus zorras, tuve que meterte a tu departamento porque estabas que no podías ni con tu alma, me quedé fuera de mi departamento, y tuve que quedarme aquí en tu incómodo sillón por tu culpa - me quejaba y el sonrió - lo lamento creo que si me pase de tragos, estoy que sacó el alma por mi cabeza - parece que no recuerda lo que hizo después, así es mejor solamente no hablaremos de eso. - iré a casa, me alistare para ir al trabajo, debo llevar a Ariana a la escuela - - y Andrés, dónde está - estaba tomando agua como nunca antes - llegó a la media noche, y ayer le entregaron la Jeep así que el irá solo - Fue el regalo de su cumpleaños número dieciséis. - yo me bañare, e intentaré no vomitar el estómago, pasaré por ti en media hora - salí del departamento para ir al mío. - lo lamento cariño me quedé dormida y no escuché cuando tocaste - Elena me abrió la puerta. - esta bien al menos se que Derek amaneció vivo - ambas reímos. Ariana estaba desayunando su cereal y Andrés se estaba bañando, así que fui a bañarme y a cambiarme, mañana es el recital de Ariana, hoy Mateo me entregara los papeles del trato que quiere que cierre, del caso de Gómez. Me puse el vestido n***o, tome mi bolso mi portafolio, mi celular,mi carpeta y agenda, salí del cuarto a la cocina, tomé un café, Derek apareció por la puerta. -¡Derek! Mañana es el recital irás a verme verdad - Ariana y su pequeña vocecita hacia ruido por todo el lugar. - No me lo perdería por nada del mundo princesa, ahora vamonos o todos vamos a llegar tarde - Derek tomaba agua de nuevo. - no sé cómo le haces, estabas casi muerto de alcohol y ahora estás listo para el trabajo - me reí de él. - se llama relajarse y a ti te vendría muy bien - agarró la mochila de Ariana era rosada y de las princesas a los seis todo es arcoiris y brillantina. - Sabes que hace años no bebo y con un par de tragos estaría tirada en el piso - todos nos reímos de eso. - Bueno ya me voy adiós Derek, adiós Ariana, adiós Mel - Andrés se acercó a mí para darme un beso en la mejilla. Lo abraze y limpie un poco de crema que había en su mejilla derecha, el llevaba puesta su chaqueta de cuero negra así que no creo que se vería bien con una mancha muy graciosa en su mejilla. - Recuerda pasar por Ariana en la tarde por favor - le recordé. - Créeme que no lo olvidaría es jueves de helado de chispas - se despidió de Elena y se fue Cada jueves Andrés lleva a Ariana al centro comercial a comprar un helado de chocolate con chispas de menta, los dos tiene una extraña adoración por ese helado así que van compran un litro de helado y galletas y ven una película aunque al final de la película ambos terminan con un dolor de estómago. - Creo que tendré lista la medicina para la panza - Elena se reía porque ya sabía cómo terminaba cada jueves. Salimos de allí los tres, llevamos a Ariana a la escuela y fuimos al trabajo, resulta que Mateo tuvo que acompañar a Fer a su cita de ultrasonido del séptimos mes, así que do que regrese temprano, así que decidí seguir con mi agenda del día.
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