Mis padres habían deseado desde el día uno que me fuí un ambiente sano para que creciera sin problemas,sin estrés y sana. Quisieron una infancia feliz y que en mi adolescencia mi único problema sea que no me dejan tener novio, pero todo había cambiado. Quizá fui rebelde y asustadiza con ellos, quizá me aparté y los trate como monstruos mientras me víctimizaba. Quizá quise mostrarme con una imagen divertida, joven e indomable pero me daba cuenta evidentemente que no, no lo era. Estaba asustada por lo nuevo, estaba aterrorizada por la reputación que obtenían, y sedienta de conocimiento e intentos de mantenerme como la rebelde de la familia, mierda, ¿Cómo tarde tanto en entenderlo? Ahora éramos un rompe cabezas que todos mostraron sus piezas, dieron un paso adelante, encajamos todo, y aho

