Al llegar a la oficina puedo ver cómo Katherine se encontraba allí, mirando desde otro móvil la cinta de mi acción con Allen, Alexander me llevaba del brazo tan fuerte que mi piel alrededor de su mano se tornó blanca y comenzó a arderme, soltaba quejidos que a él parecía no importarle. Cuando cierra la puerta de su oficina, me suelta bruscamente del brazo y hace que tropiese y caiga al suelo. Lo miré enfurecida. —¡Eres lo suficientemente estúpida como para dejarte manipular con un simple beso!—Gritó alzando las manos en el aire, claramente con un aura lleno de energía negativa. Me puse de pie—¡Quieta! —¡No estaré como uno de tus miserables guardias tendida en el suelo como si ejercieras poder sobre mi!—Grito—En ve de venir a gritarme lo tan estúpida que soy ¿Por qué mejor no me gritan l

