[Advertencia: Este es el cuarto libro de la tetralogia Encadenada.]
Mi integridad en la sociedad era prácticamente imposible.
Se podía decir que mis padres tienen problemas con la paranoia. Los entendía, no mal interpreten; siendo humanos en un mundo mitológico era fácil de encontrar la paranoia, en el balance de mitología la r**a humana es la menos importante dado que no cumple más de una función. Aveces me pongo a pensar y sabiendo que en el mundo increíble donde vivimos aún no asesinan a los humanos porque somos la base de alimentación de los vampiros, lo que incluye que nos necesitan.
Solo un poco.
Mi padre era el Rey del drama, Jonathan Dephal, humano, casado con una humana y siendo mi padre, tambien de una humana, solía exagerar las cosas. De pequeña me decía que los seres míticos eran monstruos al cual siempre debía mantenerme alejada. Mi madre Jocelyn Waltham lo regañaba y me explicaba que la r**a no es igual al cerebro, que no tema porque todos somos iguales. Ellos eran tan distintos pero se amaban tanto que era impresionante, las demostraciones de afecto son 24/7.
Mi mejor amiga Fauna, solía decirme que era lo más cercano a esperanza, aveces me quedaba mirando congelada y me decía lo tanto que le impresionaba mi tranquilidad e inteligencia en ciertas ocasiones, ella siendo hija única y huérfana; es un licántropo de treinta años aparentando inocente adolescencia. Siempre le decia que vivir treinta años era increíble sin embargo ella hacía un desdén y me explicaba que en el mundo mitológico la edad era insignificante, que ella solo era una novata en el tema.
Mi mejor amigo, Michael Kohler, en cambio tenía 19 años humanos y vampíricos. Proviene de padres vampíricos lo cual él también lo es. Él solía decirme que si no fuera su mejor amiga me chuparía mi sangre, según él es exquisito su aroma. Cuando me lo dijo; Fauna y yo quedamos incrédulas en plan "¡Oh! Aquí, casual"
Se preguntarán como conozco a estas dos personitas si no asisto al instituto. La respuesta es sencilla; los conocí en el trabajo de mamá. Mi madre es una farmacéutica, la mas popular de Amsterdam. Lo cual cuando voy a ayudarla un poco, me crucé a Fauna, ella quería comprar unas pastillas para la migraña luego de un día alborotado en una fiesta. Establecimos una bonita conversación y nos hicimos amigas prácticamente al instante. Antes de que se fuera intercambiamos números.
Una semana después conocí a Michael, él lucía cómo un ladrón, estaba todo encapuchado y miraba para todos lados en forma alerta. Mi madre llamó a la policía y llegó casi al instante a detener a el individuo, recuerdo estar muy asustada pero cuando se explicó porqué él actuaba de esa manera me reí como si no hubiera un mañana.
Parece ser, que vigilaba que nadie lo vea comprar, por qué le debía llevar una crema de hemorroides a su madre y no quería que la civilización lo captará comprando la crema. La noticia fue tan graciosa que al día siguiente la publicaron en el periódico de la cuidad y el chico quedó totalmente humillado.
Él al verme reírme, con tanta libertad, me sonrió tímidamente de vuelta y se acercó con tranquilidad a pedirme la crema de hemorroides y mi número.
Fue muy cómico.
También deben haberse dado cuenta que no asisto al instituto, y eso era un acto de paranoia de mi padre, según él; el instituto es estresante y la gente me puede causar mucho daño. Entonces, estudio en casa con profesores que vienen día por medio
Bienvenidos a mi mundo
-¿Por que debería interesarme? -Pregunto a lo largo de unos minutos-No le veo interesante ir a la fiesta de la familia real.
Fauna puso una mano en su sien y se la floto con cansancio
-Es una gran fiesta, habrá comida, alcohol, gente adinerada y guapetones! ENCIMA EN EL DÍA DE TU CUMPLEAÑOS AMALIA-Michael sacudió mis hombros
Lo miré horrorizada.
-Igualmente, ¿No le encuentran extraño todo esto? Digo, los reyes festejan que la princesa pérdida cumpla dieciocho ya que desde ese entonces pueden ir a buscarla, claro, según cuenta la leyenda. ¿Pero, porqué no la buscan en ve de enviar invitaciones a todos los habitantes de Amsterdam para una fiesta?
Fauna se encogió de hombros-Quizá ya saben dónde vive. ¡ESPEREN! ¿¡Y si en la fiesta los reyes presentan a la princesa!? Ósea, que la hayan encontrado antes y... ¡OH POR DIOS TENGO QUE IR A ESA JODIDA FIESTA!
-Quizá sea Li, cumplen el mismo día.-Bromea Michael.
Solté una carcajada
-¿En serio, Mike? Me estás comparando con personas que se atacan mutuamente, se declaran guerras, se asesinan, se convierten en peones por obligación, y tengo una larga lista de cosas horribles. ¿¡Sabias que el príncipe Matthew tiene una novia solo para que se convierta en Rey más rápido? Ya que no puede hacerlo si no está casado. ¡Dios santo! Que horror, manipula a una enamorada con el fin de un trono.
-Ay amor, yo con gusto me caso con el principe Matthew, me hago su sumisa o lo que sea.-Fauna se muerde el labio perdiendo la mirada en la pared-Mmm...Debe tener buenos bíceps..
-¡Qué horror!-Mike la golpea mientras se ríe a escandalosas carcajadas-Yo una vez leí que el príncipe Dylan perdió el control, su demonio interior tomó control de su cuerpo y asesinó a catorce guardias. Y vive sin el remordimiento. ¿Raro, no?
-Y tú me comparas con esa gente-Lo miré ofendida-Cumplimos el mismo día por casualidad, además... Saqué los ojos esmeraldas de mamá.-Pestañeo muchas veces sonriendo
-Tú madre tiene ojos verdes opacos no esmeraldas-Fauna se ríe en mi cara con incredulidad
-Como sea, vayamos a esa fiesta veamos si presentan a la gran princesa pérdida.-Choco palmas con Fauna, cuando iba a chocar con Michael él solo elevó un dedo y cerró sus ojos
-No me conviertan en marica, yo no choco palmas como niñatas
Fauna y yo nos miramos y reímos al mismo tiempo que nos lanzamos sobre él y comenzabamos a repartirle besos dejando nuestro labial en toda su cara.
-¡Señora Waltham! ¡Señor Dephal! ¡Me están violando!-Chilló, tapamos su boca y solté una sonora carcajada.
Mi padre abré la puerta y nos ve con horror, al ver que todos nos reímos soltó un suspiro de alivio mientras negaba
-Casi me da un infarto, chicos.-Mi padre se ríe. Dejamos al exagerado Mike aún lado mientras juego con mis manos-Ya es tarde, deben ir a sus casas.
-Claro, mi madre ya debe estar esperandome.-Mike se baja de mi cama y camina descalzo por la alfombra hasta llegar a sus zapatos.
Pude ver la mirada triste de Fauna, no había nadie quien la esperará.
-Papá. ¿Puede Fauna quedarse a dormir?-Pregunté esperanzada. Mi padre se encogió de hombros aceptando con la cabeza. Fauna me miró agradecida.
-Las perras arman una piyamada en mi ausencia-Michael murmura mirándonos fijamente con enojo-Malditas traidoras.
-El vocabulario-Lo reprochó mi padre frunciendo el ceño. Mike nos sacó la lengua ignorandolo-Ven, te acompaño a la puerta. Chicas, en quince minutos bajen a cenar.
Aceptamos con la cabeza rápidamente.
-Y encima esperarán que me vaya para comer.-Mike miró a mi padre-Señor Dephal me siento decepcionado.
-Vamos, hijo. Te alimentas con sangre, ¿Qué quieres? ¿Comerte a mi esposa?-Le contesta mientras ambos caminan llendose por la puerta.
Fauna se lanzó en la cama y tapó su rostro con un almohadón que antes tenía entre sus piernas.
-Creo que esta noche tendré una crisis existencial-Murmura mi amiga. Alce una ceja interrogante y luego me sentí estúpida sabiendo que ella no podía verme -Aveces siento que no pertenezco a aquí.
-Explicate.
Ella se quita el almohadón de la cara y se sienta como indio frente a mi. Mirandome atenta.
-Siento que no pertenezco a la vida que estoy llevando, toda mi familia murió y me siento vacía. Si no los hubiera conocido a ustedes dos yo... No lo sé, quizá ya no habría estado aquí. Por las noches y pienso con claridad todo; ¿Por qué me siento como si no perteneciera a mi hogar?-Me pregunta totalmente angustiada.
-Vamos Fauna... Sé que la perdida de tus padres es dolorosa, pero todo pasa. Encontrarás la forma de seguir adelante y además, nos tienes a nosotros para guiarte. No sientas que no perteneces a este lugar por que Amsterdam es tu hogar. Esta es tu segunda casa. -Le di un juguetón empujón-Tú puedes.
-¿Alguna vez te sentiste así? Que esto... No es tu hogar.
Su pregunta llega de golpe, sorprendiendome al completo. Mi vista cae al cobertor de la cama y pierdo mi vista en él.
Pensando con claridad mi respuesta, no sabía si evadir el tema o simplemente decirlo. Supongo que nuestra amistad se debe basar en confianza y apoyo, pero si le digo la verdad probablemente ella se siga sintiendo mal y yo ya no pueda apoyarla.
Negando con la cabeza saco todos los pensamientos de mi cabeza y optó por ser sincera;
-Si. -Contesto. Levanto la cabeza y me cruzo con su intrigante e intensa mirada. Me lamo los labios para volver a decir una cortante palabra,-Constantemente.
(...)
Cuando los tres bajamos del auto. sentí una ola de electricidad recorrer mi cuerpo hasta el más remoto lugar al ver las puertas abiertas del castillo
Mi piel se erizó.
Caminó hacia la entrada totalmente nerviosa mientras el sonido de mis tacones chocar contra el suelo hacia eco por el salón. Las personas a mi alrededor comenzaron a girar a verme. Sonreí nerviosa en respuesta a cuyas curiosas miradas mientras paso un mechón de mi cabello rebelde hacia atrás.
Cuando llego al medio del salón, un chico se acerca a mi, lucía con un smoking azul marino que resaltaba su piel pálida, era lindo pero lejos de ser mi tipo. Parecía ser de esos chicos que les gusta el chusmerio dado que se acercó a mí y me susurró;
-¡La Princesa pérdida ha vuelto, hemos escuchado al Rey decirlo!-
Oh Dios, Fauna por llegar tarde se perderá de esto.
Siento un ardor en mi mano derecha, la alzo y noto como a esta se me comienza a poner pálida, mi mirada incredula y horrorizada viaja a mi brazalete y suelto un gemido ahogado al ver como el rubí enciende una luz y luego la apaga, la enciende y luego se apaga, y así por unos largos minutos.
Nunca supe quien me había regalado el brazalete, lo que sé es que estuvo en mí brazo desde que tengo uso de la memoria. Siempre supuse que podría ser un regalo de mi madre, aún que luce un poco costoso.
levantó la cabeza y miro una llamativa luz a lo lejos, cuando frunzo el ceño puedo ver con claridad como los príncipes tenían el mismo brazalete y los tres brillaban con gran intensidad constantemente.
¡LOS PRÍNCIPES DEL MUNDO, TIENEN EL MISMO BRAZALETE!
"La princesa pérdida ha vuelto-Recuerdo las palabras del individuo-Hemos escuchado al Rey decirlo"
¿Cabe una posibilidad que...? No, no, seguramente es una exagerada coincidencia.
Cuando tuve valor, levanto la cabeza y miró a los príncipes, dandome cuenta ellos también me miraban, con intensidad, cariño pero desconfianza. Mi mente se paraliza completamente y comienzo a retroceder.
¡Ay no...! Los sádicos Príncipes que asesinan de a montón, me están mirando...
Retrocedo lo más que pude hasta que cuando giro así poder correr me choco con alguien causando que casi caiga.
Unos brazos firmes me rodean y me sostienen en el aire, con una sonrisa burlesca pero con un destello de preocupación.
Un chico con el cabello castaño, ojos negros intensos me sostiene. tenía una camisa blanca, con unos aburridos pantalones negros, sosteniendo su americana con su mano derecha y con su corbata totalmente desprolija.
Qué guapo es...
-¡Oh! Pero que torpe eres.-Bromeó el chico-Debes tener más cuidado, pequeña.
-L-Lo siento-Tartamudeo intentando soltarme, lo logro con éxito y comienzo a caminar hacia la salida.
-Espera.-El joven me detuvo agarrándome del brazo-¿Te encuentras bien?-Se mostró sinceramente preocupado.
Ladeo mi cabeza
-No. Necesito irme lo más rápido posible, y antes que mis padres se den cuenta-Conteste.
Si mis padres me ven irme sola de aquí seguramente me atarán a ellos para evitar aquello. Sin embargo si luego al llegar a casa y me ven allí puedo inventar la escusa que Mike me convenció de venir, ver una película o algo parecido.
El joven sacó las llaves de un auto y las movió en el aire jugando con estás.-Donde sea que quieras ir, yo te llevo
Fruncí el ceño notoriamente ¿Este Dios griego quiere llevarme? ¿Y si es un secuestrador? ¡Un violador! Oh... Creo que tiene pinta de ser más bien un...¡Un guardia! ¿Los guardias de aquí serán sádicos? Seguramente.
-Te perderás la fiesta.-Escuso sonriendo falsamente
-No es nada nuevo.-Se encogió de hombros.-Anda, vamos. -Me tomó de la cintura y me guió a la salida.
Él me sujetaba con tanta fuerza que me sentía obligada a irme con él, pero no podía quedarme aquí. Era arriesgarme e ir con este Dios griego o quedarme con mis padres paranoicos y las miradas intensas de los príncipes.
Cuando llegamos al aparcamiento, subimos al auto deportivo del chico, me abrochó el cinturón y miré nuevamente mi brazalete; había comenzado a brillar de nuevo. Mire por la ventana y logre ver a los príncipes correr hacia la salida y buscarme con la mirada rodeados de guardias quienes también copiaban su acción
¡j***r, j***r, j***r, j***r, ARRANCA YA DIOS GRIEGO, SECUESTRAME RÁPIDO!
Cuando lograron verme, ya era tarde. Él había arrancado y se había ido rápidamente del lugar. Me dejo caer en el respaldo soltando un suspiro.
-Gracias por eso, diablos, necesitaba salir de ahí.-Suelto el aire de mis pulmones sin saber que lo había estado conteniendo
-No pasa nada, se siente bien ayudar a alguien. Siendo híbrido es difícil brindar ayuda, ya sabés...
¡Ay no, es un híbrido! ¿Con humanidad? Ojalá que si, aún qué mi madre me enseñó que eso no interesa. La r**a no clasifica, sino que las intenciones. Pero, no creo que un sin humanidad tenga buenas intenciones.
-Ugh, realmente no lo sé. Soy humana.-Timidamente mire por ventana.- ¿Híbrido pero de qué?
-Eso crees tú-Se ríe -Soy híbrido de parte vampírica y Demoníaca. Y si vas a chillar, intentar golpearme y salir corriendo solo dime y te vas normalmente. No como las anteriores chicas. Una de ellas me pateó en mis partes y salió corriendo gritando que la quería asesinar cuando solo le dije que se veía bien ¡Y estábamos en una fiesta! Jo-der...
Alzó ambas cejas, ¡Un Demonio! Uao, nunca había visto uno. Cuando la señora Littergrim viene a darme clases sobre mitología a casa, me hablaba de los Demonios como seres con...rostros desfigurados y etc, pero este chico esta lejos de parecer uno.
-Tienes suerte que mi madre siempre me haya dicho que la r**a no clasifica, si no mas bien las intenciones.-Vuelvo la vista a él y le sonrío-No creo que tus intenciones conmigo sean malas. ¿No?
-Para nada-Suena sarcástico-ademas tienes un aura tan Angelical, definitivamente eres humana. No lo sé-Se rie-En este auto es como si yo fuera la sombra y tú la luz que la provoca.
"Es como si yo fuera la sombra, y tú la luz que la provoca" ¿Es un elogio o...? ¡Oh, Dios!
-Muy poético de tu parte. Pero espero que no estés quemando todas tus neuronas solo para ligar conmigo.
-¿Lo han intentado?-Pregunta alzando las cejas curiosamente -Por favor dime que nunca saldrás con un humano.
-Si, lo han intentado y realmente no le veo lo malo a salir con mi especie.
Vamos, los humanos son la especie más aburrida pero después de todo, el amor llega. ¿No?
Alza un dedo -La especie humana es la más aburrida, debes salir con un aventurero que te enamore con el más absoluto detalle.
-Hablas como si alguna vez te hayas enamorado, Híbrido.-Le contesto sin despegar la vista de él, arrastrando el nombre de su especie dado que no conozco el de él.
-Nunca. Siempre he sido el apartado. Una sola vez tuve una amiga y me transformó en esta mierda demoníaca-Tuerce los labios-No creo en amistades, amor, cariño y esas cosas de telenovelas. Me agrada la soledad.
Incluyó amistades ¿Acaso no tiene amigos? Pero si no tiene a nadie, ¿Con quién se desahoga o pasa bonitos momentos?
-¿Tienes la humanidad apagada?-
No contesta.
mi conciencia me reprocha.
-¿Cómo te llamas?-Pregunta cambiando el tema.
-Amalia Dephal. ¿Y tú?
Él sonríe a medias y despega la vista de la carretera unos segundos para mirarme a los ojos. al intercambiar miradas siento mi mejillas arder y mi cuerpo temblar. Me sentía protegida pero a la vez en peligro, algo tan extraño...
-Allen, Allen Vieenself.
Sonríe volviendo la vista al frente. Abrazo mis brazos y muerdo mi lengua.
Ese nombre me suena demasiado.
-La próxima a la derecha.-Le señalo. Él acepta y dobla por donde le indique.
Bien, no es un secuestrador.
Al llegar a mi casa él aparca y pone las manos en sus rodillas flotandolas con una sonrisa.
-Supongo que debería no preguntar, pero...-Ladea la cabeza-¿Porqué escapabas del castillo? Según los rumores, iban a presentar a la princesa pérdida. Luces como una de esas chicas que le interesan mucho el tema de la familia real y...-Blanquea los ojos
-Oh, no, no. -Muerdo mi labio y tocó mi nuca-Solo que, me sentía rara ahí y ese lugar no carecía de ser apropiado para mí. No me creerás pero los príncipes me miraron y caminaron hacia mi, me puse paranoica y lo único que quería hacer era correr.
-Vale, la primera vez que vi a los príncipes eran cuando tenían unos... ¿Ocho? Ocho o nueve años. Eran encantadores, no creo que hayan perdido la chispa "dulce"-Se encoge de hombros.
-El Príncipe Dylan ha asesinado a catorce personas en víspera de Navidad, y se creó una masacre en su universidad cuendo un chico lo insultaba; asesinó a veintidós personas. -Lo miré incredula
-Bueno, Matthew debe tener algo bueno...
-El Príncipe Matthew, asesinó a treinta personas cuando un aquelarre de brujas que intentó hacer algo dañino al collar mágico del Rey el año pasado, asesinó a un profesora porque no le caía bien y manipula a una enamorada para poder conseguir un trono. ¿Enserio aún hay algo bueno ahí?
Bien, haber leído el periódico tenía sus ventajas. Me enteraba de todo.
Él se lo queda pensando mientras me mira directamente a los ojos
-Supongo que para los Demonios, eso es sutil.-Se acerca a mí, me siento intimidada, nerviosa y con el corazón apunto de salir entre mis costillas. Cierro los ojos y aprieto mis párpados con fuerza. Por favor, no...- pensaba mientras tanto. Cuando escucho un "c***k" abro los ojos.
Él había abierto sacado el seguro de mi puerta para que pueda salir. Al instante reincorpora su posición y vuelve a tomar el volante entre sus manos.
Me bajo del auto algo insegura con el corazón sin parar con sus fuertes y rápidos latidos. Él me sonrie y cierro la puerta. Se inclina nuevamente y me pasa un papel por la ventanilla.
-Llamame.-Me guiña el ojo y se reincorpora cuando tomo el trozo de papel. Él pone en marcha el auto y desaparece entre las calles.
Me meto dentro de la casa y rápidamente sonrió como boba mirando el pequeño trozo de papel con números prolijamente escritos sobre un renglón. Paso mi meñique por ensima de él
Mi móvil suena, rápidamente lo saco y veo que es mi amigo. Un mensaje de texto.
MIKE
"¿Dónde estás Amalia? ¡Te
vieron irte con un chico!
¿Lo conocías si quiera?"
Oh mierda, solo los príncipes me vieron huir con Allen. Significa que...
¿Los príncipes hablaron con mis padres sobre mí escape?
Mierda.