Después de una sesión de besos que borró las lágrimas de Violet y tranquilizó la cabeza de Akron, durmieron un par de horas antes de que él la despertara para ir a la iglesia. Violet no se preguntó si era lo correcto, o si lo sucedido con la madre de Akron colocaba en entela de juicio su fe. Akron le dijo que se haría lo que ella quisiera, y si ella no quería, no la llevaba, pero ella le dijo que era necesario ir para hablar de algunas cosas con el sacerdote antes de hablarlas con él, y de esa manera, poder tener una decisión sobre Akron. —Te llevaré a la iglesia porque así lo quieres, pero quiero que cuando entres, sea con otros ojos —dijo mirándola desde los pies de la cama—. De ahora en adelante, notarás las cosas malas. Eso era lo que Violet quería. Había vivido engañado durante muc

