26 | Cállame

3388 Palabras

Akron bajó a Violet cargada del auto, y cuando la tocó, volvió a gritar como si su piel se quemase por su toque. Akron la cargó sin mayor esfuerzo y con ella en su hombro, entró al apartamento. Violet no dejó de patalear como un animal hasta que él la arrojó sobre la cama. El apartamento era completamente abierto, por lo que llegar de una zona a la otra, no era complicado. Violet no paró de gritarle que la soltara, que la dejara ir, que ella no era una prisionera. La cabeza de Akron explotaría si continuaba escuchándola quejarse, por lo que, de un grito, la silenció. —¡Deja de gritar! —gritó tan alto como su voz le permitió. Violet lo miró a los ojos. Esa vez sus ojos no eran los de un cachorrito. Eran los de una persona enojada. Violet no tuvo el menor remordimiento por lo que le hací

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR