CUARENTA Y UNO

954 Palabras

¿Tenía miedo de que me hiciera daño?; pues si, mucho ya que su mirada estaba llena de maldad, pero ¿estaba dispuesta a dejar que me lo hiciera?; claro que no, aunque eso me lleve a morir. —Estás más cambiada, hermosa como siempre, pero distinta— dijo evitando lo que le había dicho de Adil para que entendiera que no estaba con nadie y, me dejara en paz. —Si ya terminaste de hablar, me voy. —No tan de prisa, aún no he acabado contigo. Cerré los ojos con fuerzas al sentir su mano sostener mi brazo. —Tus días estaban contados, de hecho, nada tenía sentido si te dejara respirar al lado de otro hombre, pero como ahora todo cambió y, ahora que eres viuda estoy seguro de que no pasaría nada si continuarás con vida, eso sí, sola sin nadie a tu lado o te juro que esta vez no voy a ser compasivo

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR