Dilay Dicen que mantener la calma en ocasiones es mejor que dejarse llevar por el momento, porque a veces la mente nos hace actuar de una manera que no queremos, pero que lo llegamos hacer involuntariamente al dejarnos arrastrar por lo sucedido. Estaba claro que no podía ser su esposa, vamos ¿a quién quiero engañar? ¿Esposa de alguien?, imposible. —Pero a veces lo imposible se hace posible— dijo mi voz interior y como siempre no le estaba prestando atención. Adil es el hombre del que me enamoré, así es, mi corazón eligió, pero lo hizo con cuidado, no podía entregárselo en su totalidad por temor a lastimarlo, pero eso no quita lo mucho que siento por él. —Nada cambió, hermana— Lauren está insistente de que algo en mí cambió. —¿Son tus ojos?, ¿o tu piel?, vamos, Dilay estás radiante,

