–¿Cómo te sientes mamá? –Bien, me siento como que dormí todo el día. –Y tienes razón, estuviste todo un día durmiendo.–Sonríe. Sabrina me mira y Regina se da cuenta. –Lo mejor va a ser que los deje solos. Sale de la habitación y agarró sus manos. –Me asusté tanto.–Sincero.–¿En serio que estas bien? –Si Nicolás, estoy bien.–Sería.–Después de todo lo que pase, no se como sigo cuerda. –Ya todo paso, la policía está buscando a Ágata. –Siempre se las arregla mi hermana, no puedo creer lo que es capaz de hacer. –Ya no pensemos en ella, ya sabemos toda la verdad, nuestra hija esta con nosotros. –Es como volver a nacer. –Tenemos que hablar de nosotros Sabrina. Me mira y traga saliva. –Se que estas empezando algo con Román pero quiero que sepas que nunca deje de amarte desde que te vi

