Aquilegia sintió calor correr por todo su cuerpo un gemido salió de sus labios en el momento que Zurek dejó sus pecho al descubierto para comenzar a mamar con desesperación llevaba varias semanas deseando a la mujer y al fin ya será suya. El pedazo de tela que cubría la desnudes de Aquilegia cayó al suelo. Zurek la lleva hasta la cama bajando con sus caricias por su abdomen. Aquilegia sentía su sangre arder se estaba quemando y necesitaba quitar ese ardor. Zurek toca con sus dedos los pliegues aún unidos de la mujer constatando que esta está caliente por sus caricias. Se desnuda y abre sus piernas para acomodarse entre ellas. Acomodó su m*****o erecto y deseoso por el calor de la mujer. Aquilegia cerró sus ojos, no quería ver el rostro de su esposo. Zurek intento entrar suave, pero su gros

