Odio

1360 Palabras

—Vuelve a repetirlo hasta que se te grabe en esa cabecera. Nunca saldrás de este castillo. Vivirás en mi habitación, serás mi recipiente de semen para toda la vida. —se acerca para llevar uno de sus pechos a su boca para comenzar a succionarlos con hambre. Aquilegia tira su cabeza hacia atrás. —Pídeme que te posea, aquí y ahora. Suplicame para qué te coma ese culo rico. Júrame lealtad mientras te como completa. —Zurek. —gime al sentir la primera nalgada. —No soy Zurek, soy tu señor, tu dios, soy tu hombre. —vuelve a azotar una y otra vez sus nalgas. Aquilegia sentía tanto ardor como placer al sentir las manos de su esposo azotando sus glúteos—. Eres una completa zorra. —comenta sintiendo como la cara interna de los muslos de su mujer están empapados de sus fluidos. Este la sube al b

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR