POV Isabella Después del beso el señor Sebastián desapareció por todo lo que quedaba del fin de semana. Claramente nadie lo llamo para saber donde estaba o cuando llegaría, nadie se atreve a hacer eso. Como él es el jefe, puede hacer lo que quiera. Durante toda la noche del sábado me dediqué a pensar en el beso que me dio, sin darme cuenta me tocaba los labios y juro que podía sentir sus labios calientes contra los míos. Un calor me cubría por todo el cuerpo y las ganas de ser besada por él nuevamente me nubladan la mente. Me costó horas poder quedarme dormida, me levantaba a cada rato para mirar por la ventana y ver si es que llegaría, pero no, no llegó en lo que quedó del sábado y menos el día domingo. Una tristeza extraña se apoderó de mi al pensar donde podría estar o con q

