Jarek —¡Sam, cuidado! —grité preocupado—. ¡Samantha, baja ahora! —le ordené. —¡No! —contestó firme sin intención de querer bajarse. Les diré, hace poco vine de la escuela con mi madre y cuando llegué no vi por ningún lado a Sam, lo que me pareció extraño ya que ella siempre cuando vuelvo de la escuela me recibe. Pero ahora no lo hizo, así que la busqué y la encontré en el patio de la casa subida a un árbol y ahora se encuentra trepándolo, intento hacer que baje pero no me hace caso. —Por favor Sam, hazme caso —traté de convencerla. —No quello —se aferró al árbol y continuó trepando. De repente la vi temblar y el corazón casi se me sale del pecho al verla resbalar, corrí logrando sujetarla, me siento con ella en el suelo, me abraza fuerte comenzando a llorar. —Shhh tranquila, ya

