"Poder decir adiós, es crecer" —Adiós. Gustavo Cerati. Lynn La ambulancia no tardó en llegar. Mi padre mantenía la compostura mientras los paramédicos colocan un objeto en el rostro de mi abuela para ayudarla a respirar. Estaba perpleja, no sabía que hacer o cómo reaccionar. Lisset, se veía peor que yo. Lloraba descontrolada, y repetía que era su culpa. Mamá la contenía mientras yo me quedaba parada en la puerta observando a mi padre partir con Nana. Quería llorar, gritar pero no lo hice. Algo me impedía mostrarme débil en ese momento. Era suficiente para mi madre tratar de contener a mi hermana, para que yo también me derrumbe. Me acerque a Lisset, mamá fue corriendo por las llaves del auto. Abracé a mi hermana, ella temblaba y era imposible entender lo que decía por lo nerviosa qu

