Lynn Después de las dos primeras clases, con Brenda fuimos a la cafetería. Me sentía muy humillada por lo que había pasado con la profesora Pemberton. Nunca me había sucedido algo así. Siempre fui tan aplicada en mis estudios, pero ahora estaba dejando que todo me superara. No podía seguir permitiéndolo. Sin estudios no llegaré a nada, debo aplicarme. —No lo tomes tan a pecho–me dice Brenda mientras caminamos a la mesa–. Ya sabes como es la profesora...–aunque prestaba atención a lo que decía no podía dejar de escanear todo el lugar. Andrew no estaba en ninguna parte. Al sentarnos estiré el cuello tratando de localizarlo en el fondo y nada. —Lynn...–me distrajo Brenda–. ¿En qué piensas? —¿Has visto a Andrew?–ella lo pensó unos segundos, para luego negar con la cabeza–. Le preguntaré

