Annie —En cuanto esto termine te asesino—amenace a Lynn. Ella fingió no oírme, y en cuanto el timbre sonó salió disparado hacia el piso superior—. ¡De esta no te salvas!—grité. Respiré, y me apoyé en las muletas para poder levantarme. Caminé unos metros a la puerta y la abrí. Kevin se hallaba del otro lado, estaba serio. Nos saludamos de manera formal y lo invite a pasar. Sabía que un rato llegaría Natalia a recoger algunas cosas, y no deseaba cruzarmela. Le pedí a Kevin que fuéramos al jardín. Él aceptó, fuimos en un silencio sepulcral. Intenté caminar lo mejor que pude entre tantas sillas, pero cuando me iba a sentar casi tropiezo, él al ver eso se acercó rápido para detenerme y ayudarme. Una pequeña sonrisa disimulada apareció en mi rostro. No sabía como iniciar esta conversación, p

