Cuando desperté, vi a Démon cerca de mí. Aún seguía transformado en un demonio, había podido controlarlo. Me alejé de él rápidamente, sentía adrenalina en mi cuerpo. Me levanté rápido y corrí para alejarme de él, pero me choqué con una pared y caí mareada. —Lea… —su voz era oscura y profunda, nuevamente se acercó y me alejé para otra vez chocarme con otra pared—. Necesitas controlarlo. Déjame ayudarte. Quise levantarme, pero me sentí débil y llena de sed. Había un charco de agua, miré mi reflejo y estaba pálida, con ojos llenas de ojeras. Mis labios rotos, secos, y mi cuello lleno de sangre con dos puntos rojos clavados. Miré a Démon queriéndose acercar, tampoco podía dominar aquel demonio y estaba chocándose con los bancos de la iglesia. No tuve más miedo de tocarlo, respiraba profund

