Mi padre, o más bien dicho Makov, me había arrastrado por aquel sendero de piedra que quedaba por afuera de la iglesia. Me arrojó contra unas tumbas y pude ver su rostro tan desfigurado como jamás lo había visto en toda mi vida. Había tenido varias peleas a muerte cuando quiso volver a la Gloria, y que ahora sabía que el Burnmex, un gran poderoso reino donde sus reyes vivian en armonía, me buscaban para que fuese su próxima reina. Así mismo, mi padre estaba buscando venganza por ello. No obstante, rogaba a Dios que Démon y los demás supiesen donde estaba yo, que podrían encontrarme. Pero Makov había activado un mecanismo de defensa super fuerte y poderosa que creaba un campo protector para que nadie pudiese encontrarnos. Y allí estábamos, él y yo cara a cara. —No todo es como te lo han

