Ava sintió cómo su cara se calentaba con ese pensamiento. Así es. Silas nunca intentó impedirle ir a lugares o ver a personas. Solo quería que fuera acompañada para que no estuviera sola. Si él estuviera aquí, insistiría en ir él mismo. Tener un escolta no le brindaría el mismo apoyo y consuelo, pero era un recordatorio de que Silas siempre la cuidaba. "Creo que es una buena idea", estuvo de acuerdo Alexis. "El señor Peppermint es intimidante. Debería estar bien." "¿Señor Peppermint?" "Mike, ese es su nombre real", dijo Alexis. A ella todavía le gustaban sus apodos, pero no pensaba que los apreciara nadie más. "Estoy de acuerdo", asintió Duncan. "Se lo haré saber de inmediato." Salió antes de que Ava pudiera protestar. Ella suspiró. Era igual de bien, supuso, pero su mente bullía pens

