Capítulo 32 – “Silencio seguro” El bosque terminó abriéndose como si por fin se apiadara de ellos. Después de lo que parecieron horas de correr, esconderse y volver a correr, Clara y Adrián llegaron a una pequeña zona despejada, donde la luna caía en un círculo pálido sobre la h****a húmeda. El silencio era profundo, pero ya no era el silencio amenazante de antes. Era… un silencio vivo, respirable. Adrián se dejó caer de rodillas, apoyando ambas manos en el suelo, jadeando como si hubiera estado corriendo toda su vida. Clara se inclinó junto a él. Su corazón todavía golpeaba con fuerza, pero ya no de terror; era más bien la reacción de alguien que por fin está a salvo. —¿Estás bien? —preguntó Clara, con la voz ronca y suave. Adrián asintió, todavía respirando rápido—. Sí… solo… necesit

