Capítulo 25. *Entre la espada y la pared. Felipe se pasa la mano por la cara con frustración al verla marchar. ¿Qué le hace? ¿Acaso es una clase de brujería? Lo está enloqueciendo y por primera vez desde que ella llego siente la necesidad de retribuirle algo, puede ver en sus ojos que ama a esos cachorros, que realmente los quiere y eso lo pone entre la espada y la pared, está cansado y no puede hacer más que caminar de vuelta a su despacho donde se sienta a tomar de su trago, una copa tras otra y al sentir que está muy ebrio se dispone a ir a su habitación, en su mente no puede sacar la sonrisa y la felicidad de Laurel por los cachorros, pero tampoco puede sacar de su mente la tristeza en los ojos de Bianca, está entre la espada y la pared, de manera que al caminar por el corredor no p

