De nuevo el silencio, incomodo y sutil. Pero de cierta manera, era como pacífico. Como si soltar lo que tanto me dolía, hubiera aliviado la angustia de mi prometido. Sé que lo hizo, su principal pena era pensar en Cristhian en mi vida. Llegamos a casa de Lou y le rogué a Esteban que trajera ropa para el bebé y para mí, de casa. - De camino aquí hubiéramos pasado mi niña- Comento irritado. Sin embargo, mantenía la paz, que la noticia de Cris le daba. - Si… tienes razón, pero lo olvidé. Ve con Douglas, así no se aburren. - Y, les damos espacio para que hablen de nosotros -Intervino Douglas entre risas, Steve le siguió el juego. - Si. Que peligro este par a solas. Vamos, igual estamos relativamente cerca. - Lo ven, así se conocen y hasta se hacen amigos – Lou remarcó entre risas. Final

