El sonido de la puerta lo saco de su sueño, era la primera vez que tenía un sueño bonito, pero el golpe constante de la puerta lo había traído de vuelta a la realidad, se levantó, la espalda le dolía, había dormido en el sofá en vez de su cómoda cama... - ¿Rafael Sánchez Cordero? - fue lo primero que el hombre en la puerta pregunto, al ver aun adormilado Rafael de pie frente a él - ¿En qué puedo ayudarle? - Rafael tenía sueño, pero debía prestar atención al hombre frente a él El hombre le entrego un ramo de rosas rojas, frescas y con un suave aroma, Rafael se sorprendió, pero aun así lo recibió junto a una pequeña caja y una nota, firmo de recibido y cerró la puerta, solo deseaba volver a cerrar los ojos y soñar de nuevo al menos ahí era feliz. Aspiro el olor de las

