Había estado practicando durante días y días. Lo había intentado tantas veces, se había arrojado el hechizo sobre sí misma, mientras Peter vigilaba sus alrededores una y otra vez. Podía hacer los sellos manuales necesarios casi tan rápido como su capitán para cuando llegaran a Sunaga, y podía decir por intuición, cuánto poder necesitaría. Ella fue perfecta en el proceso en sí, rápida y eficiente. Sin embargo, parecía que no podía hacerlo bien. Algo siempre parecía salir mal. Algo debe haber estado pasando, o ella no estaría viendo lo mismo cada vez que se sometiera al hechizo. No obstante, ella siempre estaba sentada o parada en algún lugar cerca de su capitán, su brazo alrededor de su hombro, su mano acariciando su cabello o ahuecando su mejilla, sus labios enmascarados besando la parte

